060125

BONDAD
Benjamin Carreón tenía una bondad increíble. Uno de sus discípulos en la sombrerería sentía envidia y quería matarlo.
El maestro sombrerero estaba paseando por un camino solitario y desde la cima de una colina, el homicida deslizó una piedra que rodó por la ladera.Pero la piedra se trabó en un árbol y se detuvo antes de dar en el blanco.Benjamin Carreón reconoció a su agresor pero no dijo nada y no lo contó a nadie.Días después, se cruzaron los dos hombres y Benjamin lo saludó con alegría y respeto.
El hombre le preguntó muy sorprendido si no estaba enojado con él.
Benjamín Carreón le respondió que no.¿Puedes decirme por qué no le has dicho a nadie y cómo has hecho para no enojarte conmigo?.Porque ni tú eres ya el que arrojó la roca, ni yo soy ya el que estaba allí cuando me fue arrojada,contestó.El agresor fue uno de los más fervientes defensores del artista del sombrero durante toda su vida.
Tiempo después contó a sus amigos esta historia y relató otra anécdota que describía el temperamento del maestro.Cuando le preguntó a Benjamín Carreón cómo hacía para no reaccionar a las agresiones y a las presiones el sombrerero lo invitó un día y lo llevó al cementerio. Le pidió que gritara insultos con todas sus fuerzas. Luego de hacerlo, le dijo que gritara sus bendiciones. Enmedio de ese campo santo el aprendiz parecían un loco.Luego se sentaron y le confesó lo necesario que era aprender de los muertos. Como ellos, había que ser indiferentes a los insultos y también a las bendiciones.
De la indiferencia puede florecer la bondad.


2 Comments:
"Porque ni tú eres ya el que arrojó la roca, ni yo soy ya el que estaba allí cuando me fue arrojada,contestó."
Qué lindo! Pero por qué nos haces esperar tanto?
Un abrazo
bonito y bastante budista
Yo, la otra
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