Tuesday, May 02, 2006

060502

Híjole, virgencita de Guadalupe... y si nos hicieras el milagro???

"Tanto el policía como el hombre de la multitud son personas sencillas y anónimas y, sin embargo, su encuentro tendrá un significado histórico. Ambos son personas adultas que han vivido ya algo y han acumulado experiencia. La experiencia del policía: si le pego un grito a alguien y levanto la porra, éste se aterrorizará y echará a correr. La experiencia del hombre de la multitud: al ver acercarse a un policía me entra el pánico y echó a correr. Basándonos en estas experiencias, completamos el guión: el policía grita, el hombre huye, tras él huyen los demás, la plaza queda vacía. Esta vez, sin embargo, todo se desarrolla de manera diferente. El policía grita, pero el hombre no huye. Se queda donde está y mira al policía. (...) No sabemos si el policía y el hombre de la multitud se han dado cuenta de lo que acaba de ocurrir: que el segundo ha dejado de tener miedo y que esto es el principio de una revolución"
(Ryzsard Kapuscinski,El sha o la desmesura del poder, Anagrama, 1987).